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Amor y cerebro

today15 febrero, 2024 36 46 5

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Amor y cerebro

Si estamos enamorados dibujamos corazones con nuestros nombres y si terminamos una relación decimos que se nos rompió el corazón, pero… ¿Dónde comienza el amor?

Hoy en día, gracias a los aportes de las neurociencias, sabemos que el amor  es un proceso mental sofisticado, una experiencia que involucra los sistemas cerebrales de recompensa y no un sentimiento surgido de nuestro corazón.

El 14 de febrero se celebra San Valentín, también conocido como el “Día de los Enamorados” y los locales se llenan de anuncios mencionando la fecha, incitando a comprar obsequios para la persona amada.

Los escaparates estimulan a las personas a comprar bombones con forma de corazón, peluches, tarjetas, lencería sexy, flores y demás.

Hay carteles por doquier  con invitaciones  para  cenas románticas en restaurantes, noches en hoteles y hasta escapadas de fin de semana.

En los centros comerciales se pueden ver pegatinas con descuentos,  ofertas por la celebración y llamativas publicidades.

¿Qué pasa en el cerebro cuando nos enamoramos?

El amor modifica el cerebro y los cambios  químicos comienzan a cobrar protagonismo.

La dopamina es un neurotransmisor que está relacionada con el deseo, la adicción y la euforia.

En el enamorado predomina la emoción a la razón, las hormonas y los neurotransmisores determinan conductas y sentimientos.

Podemos hablar de tres etapas en las relaciones románticas y que el marketing las tiene muy en cuenta:

Enamoramiento: es una etapa de reconocimiento, deslumbramiento y exploración, dominada por la pasión.

Las mujeres buscan lencería erótica, roja o negra para sorprender a su pareja. El hombre compra flores y bombones intentando halagar a su nueva conquista, como aún no la conoce bien ni tampoco sus gustos, opta por un denominador común que a la mayoría del género femenino le gusta.

Amor pasional: la hormona estrella en este período es la oxitocina que es liberada por el hipotálamo, llamada “la hormona del amor”.

Aparecen sentimientos de estabilidad, calma y seguridad que equilibran la turbulencia inicial. Han pasado unos meses, al menos seis, la pareja se conoce más, han surgido proyectos juntos y se habla de futuro.

Cada integrante se juega más por el otro, conoce sus gustos, deseos, tallas y los marketineros lo saben, por eso preparan estrategias de ventas: 50% de descuento, cheques regalos para compra de indumentaria deportiva o vaqueros para ellos y, perfumes, joyas, prendas casual para ellas.

Amor armónico: se caracteriza por la disminución de la pasión dando lugar al compromiso mutuo y a la intimidad. En ese momento la pareja lleva ya mucho tiempo juntos, tal vez años y, sienten que deben recuperar la chispa del amor: la pasión y todo lo que eso conlleva.

Los regalos propuestos para esta etapa son viajes, cruceros con lemas tales como:  ”Sorprenda a su pareja, regale…”, «Encienda el romanticismo…”, «Recupere la pasión con nuestras exclusivas propuestas…».

Donde hay una necesidad para satisfacer el marketing estará presente para plantear estrategias y complacer a los consumidores y, San Valentín no es la excepción, el amor cuesta: cuesta encontrarlo, cuesta cuidarlo y cuesta dinero…

Por eso, amor, cerebro y  marketing son un combo perfecto.

 

 

Autora: Patricia Murphy Doyle

Página web: www.pmurphydoyle.com

Instagram: @pmurphydoyle

Linkedin: PatriciaMurphyDoyle

 

 

 

Escrito por Patricia Murphy Doyle

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