Artículos

Mobbing en el Trabajo: El Silencio que necesitamos romper

today10 abril, 2024 12 2 5

Fondo
share close

Es necesario aceptar que existe una silenciosa oscuridad en los entornos laborales. Muchas personas se encuentran atrapadas en el dolor y desesperación causadas por el mobbing y la violencia laboral. Por eso, en este artículo busco abordar esta realidad que, aunque parece sutil, tiene profundas repercusiones en la vida profesional y personal de quienes la experimentan.

 

Definiendo el mobbing

El mobbing implica una comunicación hostil e inmoral, que es dirigida de manera sistemática hacia una persona que es empujada a una situación de desamparo e indefensión, mediante continuas actividades de acoso psicológico.

No existe una víctima con una personalidad típica; cualquiera puede sufrir acoso laboral si la estructura organizativa lo permite. Los acosadores humillan a sus víctimas, impidiéndoles trabajar normalmente mediante tareas de inferior categoría o irrealizables. Algunos, incluso, les derivan ninguna tarea, culpándolos luego de su inactividad laboral.

El peso del silencio

La víctima, muchas veces, se ve etiquetada como una persona problemática, quedando expuesta a comentarios negativos. Por eso hay que tener cuidado porque la confusión entre el mobbing y los simples conflictos interpersonales desresponsabiliza a las instituciones y deja a la víctima en un estado de indefensión frente a sus agresores. No hay que confundir un conflicto mal resuelto con violencia laboral.

 

La Sutil Violencia

El comportamiento sutil del mobbing hace que sea difícil de exponer. La ausencia de pruebas concretas, el temor a las represalias y la diversidad de formas que puede adoptar este fenómeno contribuyen al silencio que rodea esta problemática. Por eso, la falta de ejemplos específicos que se ajusten a cada situación individual puede generar dudas y autocuestionamientos, dejando a las víctimas en un estado de vulnerabilidad mayor al no estar seguros si su caso se corresponde a este tipo de situaciones. Muchas personas que sufren esta experiencia la soportan durante años aferrándose a la confianza en la calidad de su trabajo como única defensa ante la injusticia, suponiendo que podrán superar este desafío y que tarde o temprano serán valorados por el esfuerzo que realizan.

Rompiendo el Silencio

Mi objetivo es alentar a quienes enfrentan esta situación a no basarse únicamente en ejemplos ajenos que se identifican como comportamientos típicos de mobbing.

En un mundo saturado de información sobre los diferentes tipos de personalidades de víctimas y victimarios en este tipo de problemáticas, es común que las víctimas duden de la validez de sus emociones al no encajar en los estereotipos que se suelen mencionar como típicos. Es crucial aprender a validar estas emociones, incluso cuando no se alinean con lo que se considera «normal», ya que las formas de hacer mobbing son tan variadas como las personas en el mundo.

Buscar ayuda, ya sea entre compañeros de trabajo, jefes de confianza o profesionales especializados, es muy importante. También es vital hacer caso cuando se nos prende una alerta sobre la situación que estamos viviendo. No hay que subestimarla, ni minimizarla ya que cualquier acción que busque anular, aislar o impedir el desarrollo personal es inaceptable y debe ser confrontada.

 

El Impacto Oculto

Como te mencionaba anteriormente, la experiencia de mobbing va más allá de lo evidente. Se pierde no solo en el ámbito profesional, sino también en la vida familiar, en las relaciones de pareja, en la amistad y en los hobbies que solían traer alegría. La víctima se ve afectada en múltiples dimensiones, y es necesario reconocer y abordar estas pérdidas con acompañamiento de profesionales expertos en la materia.

Comienzan los trastornos del sueño, la sensación de debilidad, síntomas de desgaste físico producidos por un estrés mantenido en el tiempo. Se destruye la identidad y autoestima de la persona, hay una baja satisfacción vital y laboral y una gran percepción de injusticia organizacional. Aparecen las tensiones con los hijos o la pareja, abandono de amistades; daños en la relación de pareja debido al estado de angustia permanente de la víctima o por la falta de empatía de su círculo íntimo por la ignorancia sobre temas de acoso y sus circunstancias laborales.

Además, cuando finalmente la persona se decide a acudir a una consulta médica, se la suele diagnosticar «estrés», algo que no revela el verdadero problema, ya que lo que está sufriendo la persona es mobbing.

Por eso quiero motivar a quienes se encuentran en entornos laborales tóxicos a no quedarse en lugares que no les benefician. Ya sea ofensas, malos tratos, falta de incentivo o aislamiento, es clave ponerle freno al mobbing y tomar medidas concretas. Cambiar de equipo, solicitar traslados, buscar espacios más saludables son algunas de las acciones posibles. Es importante que las personas que experimentan estas situaciones documenten los incidentes de mobbing, ya que son actos tan imperceptibles que generalmente los naturalizamos y olvidamos con el tiempo. Por eso anotar todo, incluyendo fechas, horas, personas involucradas y descripciones detalladas de los hechos que ocurren, puede ayudar a respaldar tu caso. Además es clave que trabajen en su autonocimiento, en su imagen, que busquen apoyo para superar esos desafíos. Aprender a autoliderarse puede ser de gran ayuda. También es importante recordar que el cambio y la evolución son posibles, y que el apoyo de un especialista o mentor puede marcar la diferencia.

Recordemos que no es solo un problema que sufre la persona que lo padece o el acosador que lo desencadena, sino que se trata de una señal de que las cosas no están funcionando bien en la organización donde ocurren. Por eso es fundamental destacar la importancia de contar con profesionales capacitados en temas de felicidad y violencia. La incorporación de prácticas y políticas que promuevan la salud emocional en las organizaciones no solo mejora la calidad de vida de los empleados, sino que también contribuye a construir ambientes laborales más sanos y felices. La felicidad organizacional es una necesidad imperativa para el bienestar individual y colectivo. En este contexto, la capacitación y la concientización son herramientas poderosas para transformar las organizaciones y hacer frente a los desafíos que el mobbing plantea.

Sé que la experiencia de mobbing es una realidad dura, pero créeme que no es insuperable. Al alentar a las víctimas a hablar, buscar apoyo y tomar medidas, podemos contribuir a un cambio positivo en las dinámicas laborales. Recordemos que del tiempo de respuesta y de la forma de actuar frente a un caso de mobbing, dependerá el estado futuro de la víctima, tanto a nivel personal como profesional.

Rompamos el silencio, reconozcamos la violencia y trabajemos juntos hacia organizaciones más saludables y felices. La transformación es posible, y cada uno de nosotros tiene un papel protagónico en este proceso.

 

 

Gaby Centurión

Coach Ontológica y Ejecutiva, Chief Happiness Officer, Experta en Violencia Laboral, Facilitadora Agile y Asesora de Imagen.

 

Mail: gacenturion@yahoo.com.ar

Instagram: @gabycenturionok

Web: gabycenturion.com

 

 

Escrito por Gabriela Centurión

Rate it

Comentarios de las entradas (0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


0%